Amigo/amiga, Trump está cruzando todas las líneas rojas.
Un día amenaza con invadir Groenlandia, y al siguiente respalda el asesinato de manifestantes a manos del ICE [1].
Este verano, el Mundial de fútbol masculino tendrá lugar en EE.UU., Canadá y México.
Pero un país que agrede a manifestantes y secuestra a inocentes en plena calle es incapaz de garantizar la seguridad de nadie. A las aficiones de países vetados por Trump, como Senegal, Costa de Marfil, Irán y Haití, ni siquiera se les permitirá la entrada para apoyar a sus selecciones [2].
La solución es sencilla: aprovechar que Canadá y México coorganizan el torneo para trasladar allí TODOS los partidos de EE.UU., incluida la final.
La decisión final es de la FIFA, pero el peso de las federaciones nacionales, como la Real Federación Española de Fútbol, es determinante [3].
Si nos unimos, lograremos que se planten y boicoteen cualquier partido en suelo estadounidense. Firma ya para garantizar que el Mundial sea un espacio seguro para todas las aficiones y jugadores.
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