Un efecto dominó es precisamente el mayor temor de Palantir.
La prensa informó del fracaso de la empresa al intentar conseguir contratos con
el Gobierno suizo. Después surgió un debate en Alemania y el Reino Unido
sobre los riesgos de seguridad asociados a trabajar con Palantir [4].
¿Cuál fue la respuesta de Palantir? Denunciar al periódico en un claro intento de
silenciar a la prensa y zanjar el debate antes de poner en riesgo más contratos. [5]
A pesar de ello, la presión social aumenta y ahora la atención se centra en el
Reino Unido, su segundo mayor cliente en el mundo [6]. Si pone fin a su
contrato con la sanidad pública, otros países europeos podrían seguir su
ejemplo y romper con Palantir.
Ahora debemos mantener la presión en Europa para que más Gobiernos
rechacen a la empresa. Y debemos hacerlo rápido para aprovechar esta
oportunidad.
Ya hemos visto de lo que es capaz la presión ciudadana. En Alemania, una
gran movilización contra la empresa acaparó los titulares. Se recogieron
450.000 firmas, se publicaron anuncios en prensa y hubo protestas en las
calles. Como resultado, el Ministerio de Justicia declaró públicamente que
las agencias federales no utilizarán Palantir [7].
Pero, para organizar acciones eficaces y aprovechar oportunidades como esta,
necesitamos saber con qué recursos contamos. Por eso es tan importante tu
apoyo, amigo/amiga. ¿Te animas a donar unos euros para echar a Palantir
de Europa?
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