La moda rápida, esa ropa barata de usar y tirar, se sostiene porque oculta su impacto real, amigo/a.
La contaminación, los daños para la salud, las montañas de residuos… Todo queda escondido por unos precios ridículos y un sinfín de nuevas colecciones [1].
El año pasado, lanzamos esta campaña con una idea muy sencilla: ¿y si la ropa contara la verdad [2]?
Y por fin podemos decir que hemos ganado.
Tras meses de presión ciudadana, con miles de correos, cientos de comentarios en redes, una carta abierta respaldada por organizaciones de toda Europa y una movilización constante, Francia ha aprobado un plan para poner límites a la moda rápida. La medida incluye el EcoScore, una nueva etiqueta que muestra el verdadero impacto de la ropa en el medioambiente y la salud y deja claro qué hay detrás de cada prenda [3].
Estas victorias no ocurren por casualidad, sino porque personas como tú, amigo/a se niegan a guardar silencio.
Y esta ley puede marcar un antes y un después.
Si se aplica bien, puede transformar la industria: obligará a las marcas a ser transparentes sobre lo que producen y cómo lo hacen, penalizará a las empresas más contaminantes y dará ayudas para que se apueste por ropa duradera y reparable [4].
Ahora falta la aprobación de la UE, pero todo apunta a que intentará frenarla.
Así que la lucha sigue.
En primer lugar, debemos impedir que vacíen de contenido esta victoria en el último momento. El Gobierno francés está en la fase final de esta ley, un momento en el que la presión de la industria suele debilitar las normas. Debemos garantizar que el texto se mantenga firme y ambicioso [5].
Después, libraremos una última batalla: conseguir que la UE acepte y adopte medidas similares en toda Europa.
El cambio está más cerca que nunca, pero depende de lo que hagamos ahora.
¿Te animas a hacer una donación para que esta victoria llegue a toda Europa?
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