Hola, amigo/amiga:
Volkswagen forjó su reputación con la fabricación de coches. Ahora quiere producir tecnología militar [1].
Ocho mil millones de euros en beneficios no le bastan. Por eso, estudia un acuerdo que pondría sus fábricas al servicio de la industria militar israelí e incluiría la producción de piezas para la Cúpula de Hierro, un sistema clave del arsenal militar de Netanyahu [2].
Ataques aéreos mortales. Uso ilegal de fósforo blanco en Líbano. Niñas y niños asesinados en Gaza.
Si Volkswagen acepta este acuerdo, será cómplice del genocidio [3].
La decisión aún no es definitiva. Todavía tenemos una oportunidad de frenar a Volkswagen antes de que cierre el acuerdo.
Y debemos hacerlo, porque este acuerdo no implica solo a una empresa. Si Volkswagen firma, otras empresas europeas podrían seguir el mismo camino y entrar en el negocio de la guerra.
En toda Alemania, la ciudadanía se moviliza para evitar que las empresas contribuyan a la industria militar israelí [4].
Amigo/amiga, debemos hacerles cambiar de opinión antes de que las grandes empresas europeas empiecen a ver la guerra como una oportunidad de negocio más.
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire